Mi madre me decía cuando era pequeña que la vida no era todo deshojar margaritas, que había que decidirse en un momento u otro. Cuando terminé los estudios superiores no sabía si estudiar Derecho o Filología Hispánica, al final, después de deshojar la margarita, me decidí por el Derecho. Y creo que hice bien.

1 de Marzo: me llaman al despacho, como otras tantas veces resulta ser el amigo de una amiga de un antiguo cliente. Me dice que necesita hacerme una consulta sobre un tema de extranjería, y que le han recomendado nuestro despacho, quedamos para dentro de unos días.

Me contaba mi madre cuando era pequeño, que el día que yo nací fue una de las pocas veces que vio llorar a mi padre. Fue allá en Maracaibo, en 1972 (Por Dios, cuánto hace de eso ya). Fui el primero de dos hermanos, y según mi madre, el viejo se le dijo: ¡Vaya hijo…

Son casi las cuatro de la mañana, y el Carnaval atruena las calles en Santa Cruz, la cerveza (y lo que no es cerveza) se derrama en arroyuelos por las calles, mientras de una esquina a otra cambia el tema de una salsa cubana a un merengue dominicano o el inconfundible sonido de las orquestas…