Los contratos están sujetos a deudas, montos, precios y conveniencias acordadas que están basadas en plazos e intereses mutuos. Un rasgo distintivo del contrato es la presencia física de un documento que explica su objeto y naturaleza, además de indicar la identidad de los participantes y las condiciones convenidas.

Dependiendo del objeto del contrato o las cantidades de activos y dinero en cuestión, la parte afectada puede interponer una demanda. El éxito de este procedimiento depende de diversos factores. Para provocar un resultado positivo a favor del demandante, el asesor legal le acompaña y orienta durante el proceso, otorgándole a este las acciones concretas para proceder ante la ley.